Miércoles Marzo de 10 de 2010
RSS Avenida 24
   
Textos

América Latina

La situación de los inmigrantes en EU es "casi de esclavitud, porque atenta contra la condición de la dignidad humana", decía Tomás Eloy Martínez

Tomás Eloy Martìnez. Foto: La Nación Argentina, de donde era columnista.

Tomás Eloy Martìnez. Foto: La Nación Argentina, de donde era columnista.

Buenos Aires, Argentina.

Aquel portón marrón de madera limpísima de la calle Piedras, en el Barrio de Barracas, está abierto de par en par, coronado sobre una escalinata de mármol. Desde la primera fila de los departamentos de la planta baja, una mujer estira el brazo derecho y abanica sus dedos en señal de “pasen, pasen”. Tras los minutos se aparece Tomás Eloy Martínez en una pequeña sala iluminada, donde un radiante sol se aferra al mes de abril. Montón de libros forrados de polvo, luego de mucho tiempo en New Jersey, el periodista regresa a su patria. Entra con sonrisa franca que le alarga las comisuras y le desnuda unos colmillos aguzados; jogin gris, sudadera y zapatillas blancas: casi metido en un pijama. Y antes que mirar sus ojos que parecen aceitunas verdes, salta un tajo de su ovalada frente: resultado de la primera operación por el terrible cáncer.

Leer más: La situación de los inmigrantes en EU es "casi de esclavitud, porque atenta contra la condición de la dignidad humana", decía Tomás Eloy Martínez

 

La burocracia argentina es la principal discriminadora en ese país, revela diagnóstico

discriminacin_1

discriminacin_1

Dayana y Susy, como otras bolivianas, relatan la discriminación en hospitales.

Buenos Aires, Argentina

"Mi nombre es Dayana, tengo 19 años, soy de nacionalidad boliviana. Vine por motivos de trabajo, no tenía recursos económicos, entonces dije: ‘voy a Argentina uno o dos años, ahorrar y volver a terminar mis estudios’”. Con 34 kilos y el diagnóstico tardío de anorexia nerviosa, Dayana relata su historia como si estuviera diciendo un secreto, habla bajito, como su estatura. Después de trabajar varios meses realizando la limpieza de una casa (jornada de 8 a 8 por 67 dólares al mes), un mal día sus huesos se desvanecieron en el piso de su patrona. “La dueña me dijo que no podía hacerse responsable de mí porque yo estaba enferma, que iba a faltar al trabajo para ir al hospital y que entones no le convenía. Y me echó”. Dayana no salió sola, la cocinera también fue despedida. Y la cocinera era su mamá

Leer más: La burocracia argentina es la principal discriminadora en ese país, revela diagnóstico

 

Politica

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6

Migrantes

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6

Cultura

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6

Consciencia

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
  • 6