"Si estoy dos o tres días sin escribir me siento un poco loco", dice el Nobel Orhan Pamuk

En_la_FIL
Orhan Pamuk en la FIL de Guadalajara. Foto: Gustavo Erick Muñoz Vives.
Guadalajara, Jalisco, México
El Salón Literario de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara en su edición 2009 abrió con la presencia del Premio Nobel de Literatura, Orhan Pamuk, quien convocó a centenares de personas que desde temprano llegaron para tomar un lugar en el Auditorio Juan Rulfo.
El lugar estaba lleno hasta el tope, de interesados en escuchar las vivencias de este hombre nacido en Estambul, Turquía, que cobró notoriedad mundial a raíz del galardón que recibió en el 2006. “Ahora todos me reconocen en la calle”, dijo.
Desde hace tres años la FIL buscaba traerlo a Guadalajara, pero los múltiples compromisos del autor de El Museo de la Inocencia, su más reciente novela, le había impedido participar en el mayor evento de las letras de América Latina. Llegó para tener una charla en inglés con la escritora y periodista española Rosa Montero.
Pamuk tiene una disciplina de escribir todos los días, es una especie de terapia porque “si estoy dos o tres días sin escribir me siento un poco loco. Si no escribo me siento culpable, como un niño que no ha hecho la tarea”, reveló. Escribe incluso su diario personal que no tiene interés en publicar, pero sabe que algún día alguien lo hará.
Comenzó a escribir a los 23 años. Antes había manifestado su interés por ser pintor, por lo que se convirtió en la oveja negra de una familia de ingenieros civiles. Como truco literario, aparece en forma recurrente él mismo en sus novelas, como un personaje más, porque el lector tiene que saber quién está contando la historia para dejar todo claro.
Un tema recurrente en las entrevistas con este Premio Nobel de Literatura es la política, no por qué él lo busque, sino porque es inevitable dejar atrás los problemas políticos que vivió en el pasado, cuando fue llevado a juicio por insultar y debilitar la identidad turca, durante una entrevista en la que mencionó: “En Turquía mataron a un millón de armenios y a 30,000 kurdos. Nadie habla de ello y a mí me odian por hacerlo".
La primera sentencia le impedía volver a cometer un delito en los siguientes seis meses, bajo amenaza de prisión, pero el reafirmó sus palabras. Finalmente, un tribunal abandonó el proceso judicial. Reconoció que después de haber recibido el galardón obtuvo cierta protección legal, pero eso no impide que su casa y su oficina en Estambul estén custodiadas por guardias que le puso el gobierno; no es algo agradable, pero ya me hice amigo de los policías, señaló entre risas.

IMG_7145
El salón de la FIL estuvo lleno hasta el tope. Foto: Gustavo Erick Muñoz Vives.
Se declaró un hombre apolítico, pero es inevitable referirse al tema por el país del que procede, el que por cierto nunca ha pensado abandonar, aun cuando estuvo fuera de él unos meses, orillado precisamente por cuestiones políticas. Compartió que en su biblioteca personal tiene más de 16 mil libros que ha ido recolectando a lo largo de los años, aun en los tiempos cuando su economía no era buena y debía invertir cantidades considerables para hacerse de una edición barata.
En su más reciente novela, El Museo de la Inocencia, habla del amor, aunque no lo pone en un pedestal, simplemente trata de defenderlo. El tema central es la vida: “A mí me parece que toda la literatura, todas las novelas, debieran aspirar a tener una representación de lo que es la vida, porque las novelas surgen de pequeños detalles de la vida”, manifestó.
“No tienes que ser un profesor para leer y escribir; las novelas pueden ser disfrutadas por todos y al final del día el único criterio es que los lectores leen una novela y que más o menos dicen ‘bueno, la vida es así’. En mi opinión esta novela me dio una buena representación de la vida, en donde lo importante es la familia, la felicidad, las tradiciones, la amistad, un sentido de pertenencia a una comunidad”, explicó sobre su más reciente publicación, que por cierto presentó también en el marco de la FIL 2009.
Las novelas de Orham Pamuk han sido traducidas en 40 idiomas y entre sus obras conocidas en México destacan: El astrólogo y el sultán, El libro negro, La vida nueva, Me llamo rojo y Nieve.
*Mónica Piñera es periodista mexicana.
Agregue su comentario
Politica
-
Apremiante, en el transporte público, disponer para las mujeres de espacios seguros y prácticos, bajo una política de equidad de género México. El desarrollo de políticas de género encaminadas a proteger a grupos vulnerables,...
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
Migrantes
-
De cinco mil a quince mil dólares, matrimonios por conveniencia en EU para obtener la ciudadanía Estados Unidos/México. Ante los peligros de muerte, discriminación y desventajas laborales...
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
Cultura
-
Vals con Bashir, la película que suscita reflexiones colectivas sobre lo que somos capaces de hacer los humanos Este fin de semana vi la película Vals con Bashir… ¡Impresionante! La fuerza expresiva que...
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6
Consciencia
-
Cuando vencen la indiferencia, la "normalidad" y la apatía Treinta años después, cuando Genaro regresó a la ciudad donde dejó de ser niño, la encontró...
- 1
- 2
- 3
- 4
- 5
- 6













